Legaliza Estados Unidos el asesinato político de sus ciudadanos

Con el reciente asesinato político del ciudadano norteamericano Anwar al-Awlaki, llevado a cabo mediante un bombazo desde un avión no tripulado por orden del presidente Obama al amparo de un mero memorándum secreto preparado expresamente para la ocasión,  queda al fin legalizado el asesinato de cualquier ciudadano yanqui a quien cualquier presidente de ese país alegue que constituye un peligro para la vida de otros conciudadanos suyos.

El nuevo documento de la administración Obama da al traste con prevalecientes disposiciones constitucionales, legales y administrativas pertinentes a los derechos de los ciudadanos yanquis, así como del Derecho Internacional en lo concerniente a actos de guerra, todo ello por la urgente necesidad del presidente yanqui de mejorar su imagen y la del Partido Demócrata en la política doméstica electoral en preparación para las próximas elecciones generales.

Con un memorándum como ese, el presidente Truman pudo haber ordenado el asesinato de Albizu sin necesidad de exponerlo subrepticiamente a la radiación atómica ni de declararlo demente.

Aunque ese memorándum, según informa el New York Times, fue escrito "el año pasado", probablemente estaba en etapa embrionaria cuando el presidente Bush aprobó el asesinato de Filiberto Ojeda –o quizás él tenía su propia versión…