EL PELIGRO DE LAS CARPETAS

La entidad puertorriqueña que agrupa a historiadores o alguna otra entidad apropiada debe orientar al público en general en torno al cuidado que se deberá tener al examinar las carpetas de espionaje político de la Policía y del FBI sobre individuos y organizaciones tildadas de “subversivas”.

Se sabe que las mismas contienen aseveraciones expresamente falsas y en ocasiones intencionalmente exageradas no sólo sobre las actividades políticas de las personas objeto del espionaje sino, además, sobre su vida estrictamente personal y familiar e incluso íntima.

Un uso a ciegas o de mala fe del contenido de esas carpetas tiene el potencial para causar más daño a la lucha por la independencia que el espionaje mismo.

Espero que pronto sea público el Reglamento del Archivo General que regirá el uso de las mismas.

Sobre las reacciones de Luis Muñoz Marín al ataque al Congreso, 1954

Allá para el año de 1994 hice públicos los siguientes datos en torno a Albizu, el ataque al Congreso y las reacciones de Muñoz Marín ante los sucesos. Los reproduzco ahora aquí de mi libro Locura por decreto: El papel de Luis Muñoz Marín y José Trías Monge en el diagnóstico de locura de don Pedro Albizu Campos.

El día siguiente del ataque al Congreso, Muñoz Marín salió súbitamente rumbo al aeropuerto, de donde fue volando a Washington, D. C. a presentar excusas en nombre del pueblo de Puerto Rico por lo que había sucedido.[1] En La Fortaleza se informó que el viaje súbito del Gobernador hacia Washington había sido “espontáneo”, lo que más bien sugiere que no lo fue. El Imparcial informó que el gobernador interino Roberto Sánchez Vilella “rehusó decir” cuánto tiempo estaría Muñoz Marín en la capital de Estados Unidos “e interrogado sobre los motivos del precipitado viaje[…] respondió que lo había hecho ‘motus propio’”. Con esta respuesta, Sánchez Vilella evadía la pregunta del periodista J. M. García Calderón al tiempo que hacía hincapié en la naturaleza supuestamente espontánea de la abrupta decisión de Muñoz Marín.

Las informaciones que publicó la prensa del país, sin embargo, hacen pensar que Muñoz Marín no decidió viajar a Washington, sino que se le requirió ir donde el presidente Eisenhower. El periódico El Mundo dice en su edición del 2 de marzo de 1954 que le proveyó al Gobernador los detalles que había recibido de Prensa Unida sobre el tiroteo y que Muñoz Marín “hizo un gesto de gran indignación, que se reveló en su rostro y en su compostura personal”. Relata El Mundo que Muñoz Marín hizo “exclamaciones en tono colérico y con gestos exaltados” así como “varias exclamaciones que no podemos transcribir por el tono y la esencia”. Agregó El Mundo que Muñoz Marín dijo lo siguiente una vez calmado: “El pueblo de Puerto Rico está profundamente indignado por esta acción salvaje e increíble que no expresa ni en la forma más remota la manera de ser pacífica y decente del pueblo de Puerto Rico, que está asociado a Estados Unidos por la decisión repetida de una enorme mayoría de sus electores. La relación de Puerto Rico con Estados Unidos es del mayor respeto mutuo y del más sincero afecto”.

De las informaciones publicadas en El Mundo surge que Muñoz Marín consideró suficiente hacer expresiones públicas en repudio del ataque, utilizando para ello los diversos medios disponibles, además de enviar a Washington a un representante personal. Dijo el redactor de El Mundo Juan Martínez Chapel, en la edición del 3 de marzo:

“Desde la tarde del lunes en que fue informado por EL MUNDO de la agresión a miembros del Congreso por nacionalistas puertorriqueños, el Gobernador suspendió todas sus labores corrientes para dedicarse a expresar a través de la Prensa, el teléfono, el cable y la radio su indignación por el cobarde atentado y el sentimiento del pueblo de Puerto Rico repudiando el acto. Esa tarde y noche del lunes fue de gran agitación y movimiento en La Fortaleza, mucho más que en la tarde del ataque nacionalista a esa mansión el día 30 de octubre de 1950. El Gobernador se esforzaba por avanzar por todos los medios posibles a expresar a los periódicos y autoridades de Estados Unidos y miembros del Congreso el verdadero sentir del pueblo de Puerto Rico antes de que se pudiera formar una opinión errónea. El Gobernador había pensado enviar a un delegado personal suyo a Washington, luego, cerca de la medianoche, resolvió ir él mismo, por creer que el caso lo ameritaba. Después de hecha la decisión, el Gobernador se retiró a sus habitaciones privadas quedando en Palacio un grupo de ayudantes y periodistas. A las cuatro de la mañana se levantaron el señor Muñoz Marín y sus familiares y empezaron a hacer los preparativos del viaje. Ya se había conseguido contratar un avión especial que saldría a las seis y media de la mañana y se comprometía a llegar a Washington directamente en cinco horas. Redactores de EL MUNDO y de otros periódicos fueron previamente informados de este viaje. A las seis y media de la mañana de ayer despegó el avión llevando al gobernador Muñoz Marín, su esposa doña Inés María Mendoza y sus hijas Viviana y Victoria. Formaban también parte de la comitiva el senador Ramón Enrique Bauzá, el doctor José Noya, sus ayudantes licenciados Marco A. Rigau y Francisco Cardona y su secretaria particular señorita María Bigles. Al aeropuerto fueron a despedirlos el Secretario de Estado y actualmente Gobernador Interino, señor Roberto Sánchez Vilella; el Secretario del Gobernador, señor Luis Laboy; el ayudante licenciado Hiram Torres y el jefe de la Policía, Salvador V. (sic) Roig. El avión llegó a Washington a las 11:43 de la mañana hora de Puerto Rico”. 

Muñoz Marín se encontró de un día para otro en un embrollo político nada envidiable, el cual fue incapaz de evitar a pesar de la constante vigilancia que mantuvo sobre aquel “pobre anciano enfermo y perturbado”. ¿Había cometido Muñoz Marín un gravísimo error político al indultar a Albizu? Y, lo que es peor, ¿había persuadido Muñoz Marín al poder ejecutivo en Washington de que le permitieran indultarlo? De ningún modo fue el indulto un grave error, según Sánchez Vilella, pues la influencia de Albizu era menor si estaba en libertad que si estaba encarcelado.

Le dijo Sánchez Vilella a un reportero del diario The New York Times que “para algunos Latinoamericanos mal informados, el señor Albizu Campos sigue siendo el símbolo de la independencia y del antiimperialismo, pero que ‘el valor simbólico’ que Albizu Campos tiene ante su grupo de fanáticos y lunáticos disminuye estando él libre y no encarcelado”.[2] El periodista del N.Y. Times envió esta información a Nueva York en un despacho fechado el 3 de marzo de 1954, cuando Muñoz Marín se encontraba en Washington.

Por otro lado, el columnista Drew Pearson informó en Washington que a Muñoz Marín le habían preguntado “por qué puso en libertad al líder Nacionalista Pedro Albizu Campos en septiembre del año pasado, no obstante el hecho de que Albizu Campos vivió durante dos años en el hogar de Oscar Collazo[3], uno de los dos Nacionalistas que trataron de matar al presidente Truman y que también conspiraron contra Muñoz Marín”.[4] Muñoz Marín le explicó a Pearson que Albizu “se había convertido en un mártir para muchas personas y mientras más tiempo permaneciera en la cárcel, más apariencia de mártir asumía. En realidad él era un caso mental. Y ahora que ha sido libertado de la cárcel, la gente puede ver lo loco que está y ya no lo tomarán en serio”. Es decir, aun después del ataque al Congreso y mientras se encontraba en Washington, Muñoz Marín justificaba el indulto y, sus declaraciones, así como las de Sánchez Vilella desde San Juan, sugieren, si no demuestran, que no tenía intención alguna de revocarlo.

Le dijo Muñoz Marín a Pearson, además, que Albizu usaba toallas mojadas frías para protegerse de los rayos atómicos con los que, según alegaba, Estados Unidos intentaba matarlo y que todavía las usaba, pero “desde luego, la gente comprende que si Estados Unidos tuviera el poder de dirigir semejantes rayos, primero los hubiera usado contra una persona como Joe Stalin”. Muñoz Marín le aseguró a Pearson que, por esa razón, Albizu se había convertido en un “hazmerreír” para aquellos que antes lo admiraban. Nótese que Muñoz Marín creía a Estados Unidos capaz de recurrir al asesinato político.

Pearson quiso saber si los Nacionalistas visitaban a Albizu y si por ello él pudo haber conspirado para llevar a cabo el ataque al Congreso. Muñoz Marín, más astuto de lo que Pearson aparentemente creía, no iba a cometer la burrada de admitir que, por haber obligado a Albizu a salir de la cárcel, había propiciado la conspiración y la consumación del hecho, y le mintió. “Desgraciadamente,” le dijo, “Albizu Campos estaba probablemente en contacto con los Nacionalistas tanto en la cárcel como hoy día. Bajo nuestro proceso democrático él tenía derecho a ver su abogado y también a miembros de su familia. Y, mientras estaba en la cárcel, yo estoy seguro de que los Nacionalistas se las arreglaban para tratar de enviarle mensajes y también para venerarlo como a un santo”. Con estas declaraciones, Muñoz Marín vuelve a insistir en la conveniencia política del indulto y llega al extremo de equiparar el estado de confinamiento carcelario con el de la libertad en lo que se refiere a la oportunidad para conspirar. 

Por si pudiera quedar alguna duda en la mente de Pearson en cuanto a cuán sabio fue el indulto, Muñoz Marín agregó: “Yo dudo que Albizu Campos haya tenido mucho que ver con este desgraciado incidente. Unos cuantos jóvenes fanáticos fueron los responsables”. (Énfasis del autor). Muñoz Marín hizo estas declaraciones para consumo de los funcionarios federales, no para el pueblo de Puerto Rico, pero las mismas aparecieron en la edición de El Imparcial del 7 de marzo, al día siguiente de haberle revocado el indulto a Albizu a pesar de que no lo creyó responsable del ataque. ¿A qué se debe esta conducta contradictoria y errática de Muñoz Marín? ¿Acaso le había sucedido en Washington lo que Albizu dijo que le había sucedido a Figueres en San Juan? ¿Es que al regresar de Washington su Secretario de Justicia lo convenció de que las declaraciones de Albizu en torno al ataque al Congreso constituían una violación de la ley de la mordaza y no un legítimo ejercicio de su derecho de libre expresión? ¿Había recibido órdenes terminantes del presidente Eisenhower de proceder de inmediato a encarcelar a Albizu aunque no tuviera mucho que ver con los hechos y aun cuando nada en absoluto hubiera tenido que ver?

[1]. El Imparcial, 3 marzo 54.
[2]. El Mundo, 5 marzo 1954.
[3]. Albizu vivió en el mismo edificio en El Bronx donde vivía Oscar Collazo con su familia, pero no en el mismo apartamento.
[4]. El Imparcial, 7 marzo 1954.

 

 

Sobre el supuesto chantaje del FBI a Luis Muñoz Marín

El autor de un nuevo libro sobre la experiencia de Puerto Rico como colonia de Estados Unidos afirma que Luis Muñoz Marín esclavizó a su país porque, cuando surgió el proyecto del senador Tydings, Muñoz Marín, quien para entonces no era gobernador, se opuso a la consulta debido a que fue objeto de chantaje por parte de agentes del FBI, quienes se habían enterado de que él llevaba una vida de exceso de bebidas y de adicción a narcóticos. No obstante, tal parece que esto no fue así.

Los hechos históricos indican que el proyecto del senador Millard E. Tydings para concederle a Puerto Rico la independencia si la pedía en una consulta, era meramente un intento de venganza y de castigo de su autor en represalia por el reciente ajusticiamiento de su amigo Elisha Francis Riggs por los militantes Nacionalistas Hiram Rosado y Elías Beauchamp. Segú Frank Otto Gatell (“Independence Rejected: Puerto Rico and the Tydings Bill of 1936”,), Tydings le había recomendado a Riggs aceptar el cargo de Jefe de la Policía, de modo que conjeturo que probablemente se sentía en parte responsable de su muerte.

El proyecto traía consigo la fórmula que garantizaría la debacle económica de Puerto Rico obligándolo a pagar aranceles aduaneros que aumentarían en 25% anualmente por los siguientes cuatro años, cuota sumamente exagerada al contrastarla con la contenida en el proyecto de independencia de las Filipinas, que amentaría solamente 5% anualmente (Gatell). Fueron muchos quienes se opusieron al proyecto, no porque el FBI los chantajiara, sino  por entender que su propósito era el de castigar a todo el Pueblo de Puerto Rico con la estrangulación económica y el subsiguiente potencial caos social por la muerte de Riggs. Hasta en la administración de F. D. Roosevelt hubo quienes se opusieron (Gatell).

Para esa fecha (1936) el FBI apenas había comenzado a investigar sobre el terreno a Albizu y sus seguidores del Partido Nacionalista (Pedro Aponte Vázquez, Albizu: Su persecución por el FBI y habrían de transcurrir unos siete años antes de que uno de los agentes de Hoover, instalado ya permanentemente el FBI en Puerto Rico, le hiciera saber que según sus informantes, Muñoz Marín era “un caso malo de complejo de inferioridad puertorriqueña que resultaba en tendencias antiamericanas”, consumía “bebidas en exceso” y era “adicto a narcóticos”. Es decir que en 1943, cuando Hoover se enteró de esa conducta que le informaron a sus agentes “fuentes confiables”, el proyecto Tydings había muerto y estaba sepultado.

E. Francis Riggs: citas que no coinciden

Cuando Diálogo, el periódico cibernético de la Universidad de Puerto Rico, le preguntó a Nelson A. Denis de dónde sale el título de su libro War against all Puerto Ricans, él respondió:

“La masacre de Río Piedras ocurrió el 24 de octubre de 1935, cuando la Policía insular le disparó y mató a cuatro nacionalistas en plena luz del día. Cuatro días después, el Jefe de la Policía en Puerto Rico, E. Francis Riggs, convocó una conferencia de prensa para discutir esto. Riggs no ofreció ninguna simpatía a las familias en luto. No fue apologético. En vez, le dijo a la prensa de la Isla que, si Albizu Campos y los nacionalistas continuaban agitando a los trabajadores de la caña de azúcar y a los estudiantes universitarios, habría una ‘Guerra a muerte contra todos los puertorriqueños’ [‘War to death against all Puerto Ricans’ es la frase textual en inglés que dijo Riggs].”

No obstante, en mi libro ¡Yo acuso!: Tortura y asesinato de don Pedro Albizu Campos ―publicado en 1985― y en la edición ampliada ¡Yo acuso!: Y lo que pasó después ―publicado en 2004―, he dicho lo siguiente luego de aludir a una ola de arrestos de Nacionalistas, al ajusticiamiento de Francis Riggs y a los asesinatos de Rosado y Beauchamp:

“El 25 de octubre de 1935, al día siguiente de lo que ha sido denominado la Masacre de Río Piedras, Riggs le había declarado la guerra al Partido Nacionalista cuando, según informó el diario La Democracia, dijo que: ‘Nadie tiene derecho –a menos que [esté] legalmente autorizado–, a portar un arma prohibida. Si hay alguien que persista en ese delito, yo me adelanto a informar que habrá guerra, guerra sin cesar, no contra políticos, sino guerra contra criminales. Quien se niega a dejarse conducir arrestado por un agente del orden público es un criminal y un salvaje’. A la declaración de guerra del militar norteamericano, Albizu respondió que el partido ‘recoge el guante’ y que en efecto habría ‘guerra, guerra y guerra contra los yankis’.”

Obsérvese que he mencionado la fuente de mis datos.

Comentarios en torno a “King of the Towels”

En su artículo King of the Towels: The Torture and Murder of Pedro Albizu Campos ―subtítulo que a su vez es una copia literal del subtítulo de la primera edición de mi libro ¡Yo acuso!: Tortura y asesinato de don Pedro Albizu Campos―, Nelson Denis afirma que el expediente del FBI sobre el prócer “demuestra que […] fue una de las 16,000 personas sometidas a un experimento de radiación”.

A pesar de hacer una afirmación categórica, Denis no ofrece la procedencia del dato, al menos no en su aludido artículo, aparte de decir que según el diario The New York Times, esos experimentos ocurrieron desde la llamada Segunda Guerra Mundial hasta la mitad de la década de los 70.

El autor luego afirma que Albizu fue sometido a Irradiación Total del Cuerpo (TBI por sus siglas en inglés) en su celda ―sin indicar en qué cárcel― y más adelante añade que esa exposición “continuó durante varios años hasta matarlo”, ambas veces sin citar su fuente.

Denis, autor de un nuevo libro en torno a nuestra historia bajo el yugo yanqui, presenta en su artículo varios datos erróneos además de una que otra exageración y concluye con la afirmación, sin mencionar su fuente, de que el entonces gobernador Luis Muñoz Marín, a quien el Pueblo boricua suele describir acertadamente como “el carcelero” de Albizu, “sabía todo” lo que le hacían a este y “colaboró con el gobierno de EE. UU. en la tortura y asesinato de Albizu Campos”.

Toda vez que estas afirmaciones y otras que no he mencionado, independientemente de lo simpáticas que las pertinentes a Muñoz Marín puedan resultar para el pueblo independentista, no coinciden con los hallazgos de las investigaciones que realicé durante el curso de varias décadas, invito al autor a proveernos sus fuentes a través de los mismos medios por los cuales ha hecho público su artículo, por si procediera corregir mis relatos.

La inscripción de Albizu para el servicio militar

La tarjeta de inscripción de Albizu para el servicio militar, la cual él llenó y firmó de su puño y letra el 5 de junio de 1917, cuando sólo tenía 23 años de edad y estudiaba en Harvard (da como fecha de nacimiento el 29 de junio de 1893), sugiere, si es que no revela, a un Albizu en temprano proceso de desarrollo ideológico y presagia al Albizu revolucionario de quien he dicho ―para disgusto de algunos― que no era lo intransigente que parecía ser.

En el mismo acepta jurisdicción del gobierno de Estados Unidos sobre su persona al decir que es ciudadano natural de ese país y solicitar que se le exima del reclutamiento militar por estar en vías de convertirse en oficial del ejército de esa nación.

Además, el documento augura la estratégica flexibilidad que demostrará como presidente del Partido Nacionalista de Puerto Rico-Movimiento Libertador en aras de dejar sentada la ilegalidad del traspaso de Puerto Rico a EE. UU. por medio del Tratado de París al defender a Luis F. Velázquez en una corte colonial en 1932, ante una corte de apelaciones de Estados Unidos en 1935 y finalmente ante la máxima corte del imperio, la que rehusó ver el caso.

En 1943 Albizu asume una posición intransigente al negarse a aceptar la jurisdicción del gobierno de EE. UU. sobre su persona cuando le corresponde salir en probatoria de la cárcel federal de Atlanta en la provincia de Georgia. (En aquel momento sale de la cárcel con sus propias condiciones por las razones que ya he dicho y repetido en otros escritos). Ya antes había rechazado la llamada bonificación por buena conducta.

A partir de 1948, tras su regreso en diciembre de 1947, recurre a la desobediencia civil violando con sus discursos por todo el País la recién aprobada ley de “La Mordaza” al tiempo que promueve la lucha armada. Después de la insurrección de octubre vuelve a defenderse en las cortes coloniales como lo hicieron el resto de sus seguidores en el Partido, con excepción de Olga Viscal Garriga.

El tímido Club PEN de Puerto Rico y el notorio IVA

Hace unos días el Club PEN Internacional, Capítulo de Puerto Rico, se expresó en torno al afán de la administración actual de imponernos una contribución denominada IVA que sería más del doble del popular IVU. El nuevo tributo aparenta ser un intento del departamento de hacienda de recaudar más dinero de quienes no evaden el pago de contribuciones y llevarse en la movida a quienes sí las pagan. El Club PEN, una entidad compuesta por escritores de que prefiere autodenominarse PEN Club, así, con la estructura gramatical inglesa, no hizo sus expresiones espontáneamente, sino en reacción a las peticiones que se le cursamos algunos escritores por este medio y tal vez por otros más.

Aludió el Club de escritores boricuas al hecho de que en Puerto Rico enfrentamos retos, muchos de  los cuales son el resultado de las “enormes exenciones” que concede la legislatura de Puerta de Tierra; a la “crónica evasión” del pago de contribuciones que según el Club ocurren en todos los niveles sociales; a la “evasión de pagos por servicios recibidos”; y a que el mayor patrono en el País lo es el aparato que lo administra bajo el ojo avizor del invasor.

En torno a las malas decisiones de todo tipo que la administración del País ha tomado durante décadas, el Club de escritores afirma sin sonrojarse que no debemos culpar de la situación en la que estamos inmersos a los partidos políticos ni al sistema colonial que arrastramos.

Agrega el Club PEN:

“En principio, y por nuestra mirada a un futuro alterno de justicia social generalizada, aspiramos a que se defienda el derecho de nuestros conciudadanos a una salud universal, no una salud discriminatoria a base de ingresos; a una educación de calidad para todos nuestros conciudadanos, no para los que la pueden pagar; a un derecho a vivienda, al trabajo, a la protección de los desvalidos y al fomento del conocimiento para no vivir a la merced de quienes cultivan la ignorancia para lucrarse de adeptos, feligreses o votantes. Desde ese punto de vista, toda iniciativa tributaria que continúe privilegiando aún más a los privilegiados y reduciendo la calidad de vida de los marginados, nos resulta injusta, degradante y opresora” y concluye así (sic):

“Dicho esto, el PEN Club, le reconoce al Centro para la Nueva Economía [http://grupocne.org/] el peritaje y la trayectoria de ofrecer análisis y recomendaciones para enderezar las finanzas del gobierno. Sin renunciar a nuestro derecho a aplicarle una mirada crítica a sus posiciones, suscribimos sus observaciones y recomendaciones por su virtud de analizar los desafíos que confrontamos con una mirada holística y divorciada de los intereses de todos los grupos que puedan pretender que los cambios necesarios no les apliquen”.

El análisis que el Centro para la Nueva Economía (CNE) ha hecho de las “recomendaciones” de la empresa extranjera conocida como KPMG constituye un estudio objetivo y, como tal, expone probables ventajas y desventajas de la imposición del IVA de 16% que ha recomendado la empresa KPMG, pero no asume posición alguna sobre si al Pueblo de Puerto Rico le conviene o no o si es solamente a los prestamistas de Wall Street a quienes les conviene. Uno de los elementos que le impiden al CNE adoptar una posición es el que en el momento de su estudio, carecían de “suficiente información para determinar si Hacienda cuenta con los recursos para llevar a cabo la transformación interna necesaria para implementar efectivamente el IVA”.

El autor del análisis del estudio de la KPMG, Sergio M. Marxuach, expone las siguientes cinco preocupaciones que cito textualmente:

Primero, no sabemos si el Departamento de Hacienda cuenta con los sistemas de administración, la capacidad gerencial, y los recursos para implementar una reforma contributiva de esta magnitud. Si Hacienda no logra reformar sus procesos internos a tiempo y se crea la impresión de que todo continua como “business as usual” la implementación de la reforma será un fracaso.

Segundo, el mecanismo para mitigar la regresividad del IVA es un elemento esencial para que la reforma no viole el principio de equidad vertical. En la medida en que el pueblo perciba que la reforma no es justa, entonces podemos esperar que continúe la evasión masiva y que Hacienda pierda apoyo para la reforma.

Tercero, un punto importante que no se ha discutido mucho es en que va a gastar el gobierno los ingresos adicionales producto del IVA. Si la intención es utilizarlo para hacer otra ofrenda en el altar de los bonistas, o lo que es peor, para tomar más dinero prestado a través de COFINA para financiar barriles de tocino, la reacción del pueblo pudiera ser visceral. El pueblo de Puerto Rico ha sufrido un largo periodo de austeridad y puede ser que esté llegando al limite de su paciencia.

Cuarto, los analistas de KPMG parten de la premisa de que sin los incentivos contributivos que ofrecen las leyes 73 y 20, se le haría imposible a Puerto Rico atraer inversión extranjera. Esta proposición es, como mínimo, debatible y de hecho el mismo informe la contradice al dejar claro que, aunque el sistema contributivo puede aumentar o limitar la competitividad de un país, “cambios al sistema contributivo, por si solos, no alteran otros elementos fundamentales que afectan la competitividad, tales como la composición de la fuerza laboral, la infraestructura, los costos de energía, la estabilidad del sistema legal, el acceso a los mercados, la inversión, el nivel de ahorro, el desarrollo tecnológico, y la regulación gubernamental.

Finalmente, la imposición del IVA sobre los alimentos, las medicinas, los servicios médicos y los servicios educativos es inmoral e injusta. Estamos conscientes de que este argumento se basa en nuestras preferencias personales y no en un análisis económico. Entendemos también que otras personas difieren de nosotros, ya sea porque le dan preferencia absoluta a los reclamos de los bonistas, o porque el IVA pagado por estos conceptos lo pagará un tercero o se les devolverá a los más pobres, o simplemente porque no les importa. (Termina la cita).

En fin, el CNE opina que, “[…] cobrar impuestos sobre bienes y servicios necesarios para mantener una vida digna y decente es malo en sí mismo. La dignidad del ser humano se encuentra por encima de la lógica del mercado y limitar la capacidad de miles de puertorriqueños para vivir una vida buena cobrándole un 16% adicional por su alimentación, salud, y educación lacera principios fundamentales de justicia, magnanimidad y nobleza de espíritu”, pero no asume una posición ante si se le debe imponer o no el oneroso tributo.

El Club de escritores, por otra parte, ha dicho que no renuncia a su “derecho a aplicarle una mirada crítica” a las observaciones del CNE aparte de suscribirlas “por su virtud de analizar los desafíos que confrontamos con una mirada holística y divorciada de los intereses de todos los grupos que puedan pretender que los cambios necesarios no les apliquen” y eso es precisamente lo que está llamado a hacer en armonía con el historial de lucha de su organización sombrilla, asumir una posición clara ante el asunto sin ambigüedades ni subterfugios.

Es decir, ya sabemos que el Club PEN de Puerto Rico está en contra de respaldar el que la ley del IVA exima los libros, pero ¿apoya o no la imposición del IVA?

¿Nos espera una dictadura militar?

Las incesantes y cada día más frecuentes intervenciones policiales y del FBI en Puerto Rico y en Estados Unidos ejecutadas por contingentes de numerosos agentes exageradamente provistos de equipo y armas militares, no responden a meros caprichos de sus jefes inmediatos ni son el producto de la iniciativa de los que están ubicados en la más alta jerarquía de esas entidades de represión. Esa peligrosa práctica viene ordenada de la cúpula de la clase dominante estadounidense con el propósito de lograr a largo plazo que allá y acá nos acostumbremos a la impune violación de nuestros más elementales derechos y de ese modo ir sometiéndonos, sin que nos percatemos, a una sanguinaria dictadura militar disfrazada de civil.

GRABACIONES QUE FORMAN PARTE DE LA COLECCIÓN PEDRO APONTE VÁZQUEZ / JUDITH ORTIZ ROLDÁN

GRABACIONES QUE FORMAN PARTE DE LA

COLECCIÓN PEDRO APONTE VÁZQUEZ / JUDITH ORTIZ ROLDÁN

(Copias provistas anteriormente a la Colección de Autores Puertorriqueños de la biblioteca general José M. Lázaro, UPR para ser reproducidas). 

La cifra al final representa el número de cintas grabadas. Al principio se indica el número que identifica la cinta en cada caja.

 

CAJA  1

 

1 – 6 Albizu, entrevista Díaz Velázquez, izamiento de la bandera, 30 OCT 53         6

7 – Albizu, discurso, 23 sept 50, la mitad                                                             1

8 – 9 Albizu, discurso, 23 sept 50, completo                                                        2

10  – 11Albizu, discurso, Cabo Rojo, 1950                                                          2

12 – Albizu, discurso, Utuado, 23 feb 1948                                                          1

13 – 17 Albizu, discurso  12 oct 1948                                                                  5

18 – Albizu, entrevista sobre, WIAC-FM, 4 agosto 1986                                       1

19 Albizu, entrevista sobre, WPAB, Ponce, 8 febrero 1985                                  1

20 – Albizu, entrevista sobre, WALO, Humacao,                                                  1

21 – Jesús Pomales, entrevista, 5 julio 1999, Juncos                                           1

22 – Albizu, Laura, 17 oct 1984                                                                          1

23 – Jorge Farinaci, conferencia de prensa, 22 oct 1985                                      1

Total cintas                                                                                             23

 

CAJA 2

 

1 – Albizu, “Canto Libre”,15 sept 1990                                                                1

2 – Albizu, entrevista sobre, WVJP, Caguas, 22 mayo 1985                       ½

3 – Conferencia Prensa, 28 jun 85, tumba de Albizu, San Juan                  ½

4 – Jean Zwickel, 27 mayo 1986                                                                         1

5 – 6 Juarbe Juarbe, J., entrevista, por R. Reynolds y B. Torres, 3 ago 85           2

7 – Rivera Sotomayor, J., 29 julio 1984, (Lado A); Pax Christi 15 ago 84 (Lado B) 1

8 – Pepe Rivera Sotomayor, 22 febrero 1993                                                      1

9 – López Rosa, Rafael y don José Rivera Sotomayor                                         1

10 – Laura Albizu y Ruth Reynolds, WKAQ                                                         1

11 – 12Clemente Soto Vélez– P. Aponte, NY, 19 febrero 1982                             2

13 – 14 Juan Antonio Corretjer, Dr. B. González Flores,18 y 19 enero 1985         2

15 – José Aníbal Gerena La Fontaine, 15 sep 86, Florida, P. R.                           1

16 – 17 G. Hernánez Rivera, entrevista con J. E. Ayoroa Santaliz, 15 sept 84       2

18 – Rosa Collazo y Paulino Castro, deposición Lyudia Collazo                            1

19 – Paulino Castro Abolafia, Nacionalismo, el Che y Chile                                   1

20 – Paulino Castro Abolafia sobre su infancia, Albizu y Muñoz Marín,

          periódicos La Palabra, La Acción (1933, 34 y 35), Dr. Rhoads, Riggs         1

21 – Lydia Collazo sobre años 40 – 60                                                                 1

22 – Yolanda Moreno de Lynn, entrevista con P. Aponte 19 junio 2001                 1

23 – Ruth Reynolds en Casa Las Américas, 15 mayo 87, sobre Col. Abogados     1

24 – Domingo Zamot                                                                                          1

Juanita Ojeda 1987                                                                                           1

Total cintas                                                                                             24

 

CAJA 3

 

1 – 3 Albizu, Laura, entrevista, 30 nov 84, El Reportero                                       3

4 – 5 Albizu, Resolución, Asoc. Periodistas, julio 1986 y J. Mari Bras                    2

6 – Albizu, Resolución, Asoc. Sicólogos, 30 marzo 1985                                      1

7 – 8 Aponte Vázquez, Pedro, discurso, 24 abril 1994 Logia Masónica                 2

9 – Albizu, P. Aponte, Rumbo Alterno, 29 enero 1995                                          1

10 – Heriberto Marín, 7 febrero 1985                                                                  1

11 – Jensen, entrevista, 11 marzo 1986, embalsamamiento y velatorio de Albizu  1

12 – Filiberto Ojeda, Mensaje, Lares, 2003                                                         1

13 – Filiberto Ojeda, entrevista por J. Rivera Nieves, enero 1995                         1

14 – Julio Campos Aranzamendi, sobrino de Albizu, entrevista, Ayoroa, 2002       1

15 – Hernández Vallé, Juan, hermana de                                                            1

16 – Aponte Vázquez, P. y A. Nadal, 29 oct 1981, WADO, NY                             1

17 – López Pacheco, Olaguibet, 21 abril 1989 (cinta No. 3)                                  1

18 – 19 Matos Matos, Pedro, 10 oct 1986                                                           2

20 – Sylvia Gómez, entrevista a P. Aponte, 4 julio 1985                                       1

21 – Reynolds, Ruth, 7 enero 1983, NY                                                              1

22 – Reynolds, Ruth, 24 agosto 1984                                                                  1

23 – Reynolds, Ruth, 12 oct 1984                                                                       1

24 – Reynolds, Ruth, 17 abril 1986                                                                     1

Reynolds, Ruth y Albizu Laura, 9 nov 1984                                                         1

Total cintas                                                                                             24

 

CAJA 4

 

1 – Isabel Rosado Morales, 11 enero 1988                                                          1

2- Isabel Rosado, 28 octubre 1985, calle de La Inmaculada                                 1

3 – 4 Isabel Rosado, 28 oct 1984                                                                        2

5 – 8 Regrabación ponencias, Comisión Gobierno del Senado, 5 oct 2000            4

9 – Rosa Collazo y Ñin Negrón, Naranjito, 11 mayo 85                                        1

10 – Arthur Schomburgh, 000-360, 22 oct 1984, Canal 7, 6:30 PM                       1

11 – 12 Dr. Olaguibeet López Pacheco, 21 abril 85                                              2

13 – J. Benjamín Torres, 21 abril 85                                                                   1

14 – 15 J. Benjamín Torres, 8 abril 86                                                                2

16 – 18 Asamblea, Asoc. Histórica, 13 octubre 85, Hormigueros                          3

19 – Entrevista, P. Aponte, “Vista Preliminar”, PRISA, 14 marzo 85                      1

20 – Entrevista, P. Aponte, WKAQ, 20 abril 85                                                    1

21 – Entrevista, P. Aponte, Edgardo Pratts                                                         1

22 – Resolución Albizu, Encuentro, 30 agosto 86                                                 1

23 – Entrevista Trías M., Canal 6, “Prohibido Olvidar”, 7:30-8:00 PM, 3 feb 2002  1

 

Total cintas                                                                                             23

Gran Total                                                                                  95

 

Vídeos

 

RHC UPPR

Conferencia Albizu, 12 oct 87

Aponte sobre Dr. Rhoads

Zwickel, book signing party

Reportaje Especial PAC, Canal 2

Albizu Campos: Rompiendo el Silencio, Sylvia Gómez, Canal 2

Ruth Reynolds, 1987, N. Y.

Nuestro himno nacional

Alejandro García Padilla y su Partido Popular, con el sólido apoyo de esos miembros de la organización que se autodenominan soberanistas, deben aprovechar este momento histórico y, para recordar y honrar la vida ejemplar de doña Isabel Rosado Morales, legislar para ordenar que en adelante en todos los actos en los que se cante  nuestro himno nacional, se cante solamente con la letra que le dio Lola Rodríguez de Tio –o algo por el estilo que recoja fielmente ese propósito.